Enfermedades emocionales

¿Son emocionales las enfermedades?, ¿sólo algunas?, ¿ninguna?, ¿todas?

Nosotros preferimos no opinar, pensamos que es mejor experimentar, constatar y compartir la información.

Todo comenzó hace tiempo, haciendo Feng Shuis, y más concretamente trabajando las energías que quedan impregnadas en los espacios y en las casas. Estas energías, que algunos llaman memorias, las detectan muy bien los animales y muchos niños. Éstos lo manifiestan a veces cuando, por ejemplo, tienen miedo al entrar a una habitación, o al pasar por un pasillo donde aparentemente no hay nada.

Existen lugares muy concretos donde han acontecido guerras y tragedias. Suele suceder que estos lugares quedan impregnados de la “información” de lo que ha sucedido, de las emociones, y esta “información” se plasma en forma de energía. En Feng Shui las detectamos y tratamos. Normalmente se encuentran en lo que llamamos puntos estrella de la red telúrica.

Al tratar estas energías o memorias constatamos que a veces la misma “información” está también algunos de los cuerpos de las personas que habitan las casas. Utilizando técnicas de radiestesia y de kinesología podemos saber dónde están exactamente, desde cuando, etc. Las localizamos en el sistema cerebro-espinal.

Pero, ¿se instalan estas memorias en el sistema cerebro-espinal sólo por influencia de los espacios? Nuestra experiencia es que no. En muchos casos las memorias son reflejos de emociones vividas directamente. O sea, observamos que algunas de estas emociones se somatizan y se instalan en el sistema cerebro-espinal, en forma de energía, o memoria.

Con el tiempo hemos ido comprobando que muchas memorias energéticas del sistema cerebro-espinal de las personas coinciden exactamente con dolencias en zonas del cuerpo a la misma altura de la memoria.

Decidimos tratar estas energías directamente, ya que cuando se pueden “detectar”, también se pueden “tratar”. Los primeros sorprendidos fuimos nosotros al constatar que interviniendo en las memorias desaparecían los dolores.

A partir de este momento hemos ido buscado información sobre los síntomas y las causas. En muchos casos, como por ejemplo un dolor de estómago, la fuente del mal no está en el estómago, el estómago es el síntoma, o sea que el cuerpo utiliza el estómago para explicarnos que pasa alguna cosa, pero el estómago no es la causa. Si no se encuentra y se trata la causa de la disfunción, el estómago continuará con la dolencia. Descubrimos que la memoria coincidía con la causa, y tratándola desaparecía también el síntoma.

Más adelante observamos que en algunos casos las memorias energéticas volvían a activarse, aspecto que nos obligó a seguir investigando. Constatamos que las memorias energéticas se volvían a activar cando la persona revivía una determinada emoción.

Y lo más determinante fue cuando descubrimos que también había personas con tendencias a que se les activar un tipo memorias, y siempre en los mismos puntos del sistema cerebro-espinal. Constatamos que se trataba de memorias (“informaciones”) heredadas, y que muchas personas de la misma familia habían heredado la misma información, las mismas memorias en los mismos sitios exactos, y en consecuencia estas personas de la misma familia (que compartían la misma información) tenían las mismas dolencias y predisposición a las mismas disfunciones.

Partiendo de estas referencias vimos que la mayoría de personas nacemos ya con una serie de memorias energéticas, o sea que las heredamos, heredamos vibraciones energéticas producidas por emociones de antepasados.

Investigamos donde podría estar el “vehículo” que transportaba la “información” de padres a hijos, y encontramos que se trataba del ADN. Lo más interesante del tema es que en el ADN la información también se puede detectar y tratar.

¿Lo podemos demostrar?: No. Nosotros solamente podemos constatar lo que observamos: al tratar las memorias energéticas de personas con dolencias concretas, en la mayoría de casos la dolencia desaparece.

Pero si tratamos la información acumulada en el ADN, la que heredamos, se minimiza mucho más el hecho de que se vuelva a activar las memorias energéticas, de que vuelva la dolencia.

¿Heredamos una, dos o tres memorias energéticas?: Heredamos infinita información, y mucha de esta información heredada se podría activar en cualquier momento.

¿Cómo tratar una información “infinita” heredada?: Por suerte ha habido y hay gran cantidad de científicos que han investigado muchísimo. Para estudiar las infinitas frecuencias de la luz de un átomo hay científicos que han aplicado conceptos matemáticos basados en matrices de series numéricas infinitas, a partir de números absolutos. El mismo concepto se puede aplicar a las “infinitas” memorias heredadas.

¿El resultado?: Nada es demostrable con datos empíricos, ni nada es garantizable, tan solo podemos comentar que personas con dolencias como dolores de espalda, en las piernas, fibromilalgias, incluso esquizofrenias, experimentan una considerable mejora.

¿Brujería? ¿Superpoderes?: ¡¡¡No!!!, en absoluto. En diferentes artículos de este mismo blog comentamos que en oriente la medicina que aplican, y que “funciona”, no se basa en el cuerpo físico, tratan un cuerpo energético, no constatable empíricamente, y obtienen en la mayoría de casos resultados satisfactorios. Tratan los síntomas y lo hacen energéticamente. Esta energía no es mesurable con sistemas o aparatos que miden conceptos basados en la física neutoniana. En otros puntos del blog también comentamos que “somos cuánticos”, todos los átomos de nuestro cuerpo llevan información y nuestro cuerpo es una suma de átomos. La medicina cuántica nos aporta mucha información, muy interesante y fácil de aplicar.

¿Hay un componente mental en las disfunciones o enfermedades?: Sí, absolutamente, e incluso podríamos decir que en muchos casos es una causa importante en las disfunciones. Pero también se puede tratar, aunque de forma muy diferente, por lo que hemos observado lo mental no responde a tratamientos energéticos.

¿Suceden más cosas en las personas cuando sufrimos desarreglos o disfunciones? Sí, muchas cosas más, a nuestro parecer cuando hay disfunciones la causa es el cúmulo, la suma, de interferencias, como lo son las memorias energéticas que hemos mencionado, la cuestión mental y bastantes más… Iremos hablando en delante de estos temas, que al parecer son infinitos, por eso la naturaleza nos da infinita información. Tan solo hemos de intentar descubrirla. Es apasionante.